¿Tiene alguna alteración tu bebe?

 

Pruebas para saberlo en el embarazo.

 

Durante el embarazo te someterán a algunas pruebas para detectar si tu hijo tiene alguna malformación. Unas son rutinarias y otras sólo se realizan a las gestantes de riesgo. Te hablamos de alguna de ellas.

 

Desde los primeros meses de gestación, te someterán a algunos controles para saber si todo va bien, si tu hijo se está desarrollando correctamente. Gracias a cada prueba se descubre la presencia o no de determinadas anomalías. Una de las más frecuentes es la amniocentesis, pero hay otras que también debes conocer.

 

 

Todo sobre la amniocentesis
La amniocentesis consiste en la extracción de líquido amniótico (25 centímetros cúbicos, aproximadamente) mediante una punción vía transabdominal de la cavidad uterina guiada por una ecografía. Se realiza entre la 15ª-16ª semana de embarazo. Los resultados se conocen dos o tres semanas después.
Está indicada en mujeres de más de 35 años, con antecedentes familiares de anomalías cromosómicas, en casos de abortos repetitivos o fetos muertos y para confirmar los resultados de otras pruebas, como el triple secreening. Es totalmente voluntaria; la decisión de hacerla o no corresponde solo a la madre.


¿Sus resultados son fiables? ¿Tiene riesgos?
Es la prueba definitiva para el diagnóstico de algunas cromosomopatías, la detección de determinados trastornos endocrinos fetales, de los defectos del tubo neural, la determinación de enfermedades ligadas al sexo y el diagnóstico precoz de algunas enfermedades hereditarias.
Los riesgos de una amniocentesis son varios. Básicamente son los derivados de romper la bolsa cuando se pincha para extraer el líquido amniótico. Al ser una prueba que comporta riesgo para ti y para el feto, tú has de estar de acuerdo a la hora de realizártela. Por eso es importante que consultes con tu médico las dudas que te surjan. Aunque se nota el pinchazo cuando te la realizan, no es una prueba que se tolere mal. Se recomiendan 48 horas de reposo tras su realización.


 

 

¿Qué es el FISH?

 

Durante el embarazo, un pequeño número de células fetales penetran en la circulación materna. Mediante un análisis, se extrae una muestra de sangre de la madre de la que se aíslan las células fetales. El análisis FISH permite el diagnóstico, entre otras, de la trisomía 21 (síndrome de Down). La principal ventaja de este método estriba en que tan sólo requiere una muestra de sangre de la madre y, por lo tanto, no representa ningún riesgo para el feto.

 

 

¿Cómo se interpreta el riesgo de Down?

 

En los análisis para saber qué posibilidades tiene el feto de nacer con síndrome de Down se tienen en cuenta determinados valores de referencia. Cuando en un análisis sale que el índice de riesgo es menor de 1/270 significa que deben plantearse otras pruebas, como por ejemplo la amniocentesis. Si por ejemplo, los valores de tu prueba fueran 1/416, esta cifra quiere decir que de 416 hijos que tuvieras, uno sería un síndrome de Down.

 

Deja un comentario

Arriba