Con la llegada del buen tiempo y la temporada veraniega, miles y miles de piscinas abren sus puertas a fin de que los niños puedan refrescarse y gozar de un chapuzón que les haga más entretenidas las vacaciones escolares.



No obstante, y pese a que todos sabemos que un niño en una piscina (o bien en la playa, o bien en el lago, o bien en un río…) es un riesgo, lo cierto es que en España la desgracia de múltiples muertes infantiles por ahogamiento se repite un año tras otro.



Conforme datos del INE, en el año dos mil dieciseis murieron en España por esta causa treinta y seis menores de catorce años, la mayor parte de ellos con una edad comprendida entre el año y los 4 años de edad (veinticinco de esas treinta y seis muertes). Quizás no te parezca una enorme cifra, mas debéis saber que en este país ocupa una de las primeras causas de mortalidad infantil, lo que manifiesta la relevancia del inconveniente.



La evolución de las muertes por ahogamiento desde el año mil novecientos ochenta hasta dos mil dieciseis en la edad infantil en España. Como se puede observar, el panorama ha mejorado mucho pasando de prácticamente cuatrocientos casos anuales a los presentes treinta y seis, lo que supone una reducción del noventa y uno por ciento . Sin ningún género de dudas, esta evolución se debe a las distintas campañas de prevención de accidentes que se han efectuado en este país y si bien esa minoración de casos ha sido un enorme logro, aún queda mucho camino por recorrer hasta el que habría de ser objetivo final: ningún niño fallecido por ahogamiento.



Desde ya hace unos años, la Asociación Nacional de Seguridad Infantil lanzó una campaña titulada #OJOPEQUEALAGUA con la meta de propagar la relevancia del inconveniente de las muertes por ahogamiento en la edad infantil y por otro aportar soluciones para acrecentar la seguridad en este tema.



¿Y sabéis de quién depende que logremos que no muera ningún niño en la piscina o bien en la playa…?. De todos , sus progenitores, que somos quiénes debemos velar por su seguridad en todo instante. Ahora hallarás consejos útiles de la mentada campaña a fin de que las vacaciones veraniegas no se transformen en una desgracia totalmente prevenible.

 



Seguridad en Piscinas


Uno de los datos más esenciales con respecto a las muertes infantiles por ahogamiento es que estas se generan en su mayor parte en piscinas privadas, lo que pone de manifiesto la relevancia de que seáis los que pongáis a punto las medidas de seguridad oportunas a fin de que no se genere una situación de peligro.



Las medidas a adoptar podríamos dividirlas en 3 grupos: aquellas a efectuar antes que el niño asista a la piscina, las que realizaremos mientras que estemos en la piscina mas sin bañarnos y las que debemos cumplir a lo largo del baño del niño.



Entre las medidas a efectuar antes que el niño se bañe se hallas todas y cada una aquellas que dan como resultado una piscina más segura:

-Todas y cada una de las piscinas deberían agregar dispositivos que impidan que el niño llegue solo al agua en un desatiendo. El ejemplo más claro sería una valla que rodea la piscina y que impide que el niño llegue solo al agua.

-Asimismo los cobertores de invierno, puesto que los ahogamientos no son exclusivos del verano.


-En todas y cada una de las piscinas (publicas o bien privadas) debería haber un salvavidas, una pértiga y un teléfono que deje ponerse en contacto con los servicios de urgencia a la mayor brevedad.


-La piscina ha de estar en perfectas condiciones. Se deben comprobar drenajes y efectuar un mantenimiento periódico que garantice su buen funcionamiento. Los niños deben continuar distanciados de ellos para no concluir atrapados en exactamente los mismos.


-Adultos y niños deberían conocer las secuencias básicas de reanimación cardiopulmonar a fin de que estas sean iniciadas cuanto antes frente a un accidente.


-Es conveniente que los niños reciban clases de natación a fin de que les enseñen a flotar y nadar. Este trabajo debería efectuarse ya antes de la temporada de verano.

 

 

Mientras que continuemos en la piscina mas sin bañarnos vamos a prestar singular atención a los próximos puntos:

-Evalua los peligros continuamente.

-Observa si tu hijo podría ser capaz de llegar a la piscina en un desatiendo tuyo.

-Distancia juguetes y objetos atractivos de la piscina. Los niños podrían apreciar cogerlos y desplomarse al agua en un tropezón.

 

 

A lo largo del baño es de vital relevancia que pongas en práctica las próximas actuaciones:

-En el momento en que un niño está en el agua ha de estar SIEMPRE observado por un adulto.


-Mira a la piscina cuando menos cada diez segundos y no te distancies de ella (deberías poder llegar en menos de veinte segundos).


-Los flotadores y los manguitos pueden ser útiles mas no reemplazan a la supervisión un adultos. Desconfía de ellos.


-No uses el móvil mientras que tus hijos estén en el agua.



Seguridad en playas


Con suerte, muchos de los que nos leéis os escaparéis a la playa estas vacaciones para gozar del sol y el buen tiempo. Mas del mismo modo que en las piscinas, en la playa puede suceder un ahogamiento. Además de esto, en la playa acostumbra a haber bastante gente lo que hace que en un distraiga pierdas de vista tu hijo, con lo que supervisión el cien por ciento del tiempo. Es esencial que prosigas las indicaciones generales de las piscinas y otras más específicas:

  1. No dejes NUNCA, NUNCA, NUNCA que los niños vayan solos a las playas. Los niños no son adultos y no valoran el peligro igual que .
  2. Las playas con servicio de socorrismo son más seguras. Es preferible asistir a una de ellas. Respeta sus indicaciones y banderas.
  3. Si los niños no saben nadar, es preferible un chaleco a un flotador. Las colchonetas y otros inflables no aportan más seguridad por el hecho de nadar con ellos.
  4. Los socorristas no son niñeras ni las torres de vigilancia guarderías. Respeta sus resoluciones, lo hacen por tu seguridad, no para fastidiar.
  5. Tirarse desde las rocas de cabeza es peligroso. No se lo enseñes a tus hijos y predica con el ejemplo.
  6. Si desgraciadamente ocurre un accidente, informa al auxiliaste o bien al ciento doce.

 

 

 

Ojo con las piscinas hinchables y para bebés


Existe la falsa creencia de que en una piscina pequeña, de esas que se llenan con una manguera y un cubo y se ponen en el suelo, no puede ocurrir un accidente. Además de esto, está muy popularizado que a fin de que un niño se ahogue precisa que la profundidad del agua sea de por lo menos treinta centímetros. Es absolutamente falso.



Bastan diez centímetros de profundidad a fin de que la nariz y la boca de un bebé queden cubiertas y no pueda respirar. Con lo que ya sabéis, no pongamos mucha agua para nuestros hijos pequeños y ojo con las piscinas hinchables que no son inofensivas.

 

 

 

 


Esta recomendación es extensible a la pozas que se forman en muchas playas cuando baja la marea. Semejan seguras pues no hay olas y los niños chapalean con gusto, mas eso no quita a fin de que no hayan de estar supervisados.



A lo mejor tras leer este texto vas a estar pensando que exageramos. Que la magnitud del inconveniente no es tan grande. No obstante, repetimos que las muertes por ahogamiento en niños son muertes PREVENIBLES. Si ponemos las medidas de seguridad convenientes podemos lograr la meta de muertes cero por ahogamiento.

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